Líderes zorro de América Latina

Líderes zorro de América Latina

SANTIAGO – “Toda nación tiene los líderes que se merece”, sentenció el contrarrevolucionario francés Joseph de Maistre. Pero se equivocaba. Los países de América Latina no eran merecedores de los vociferantes demagogos ni de los generales puño-de-hierro que, hasta hace poco, solían ocupar sus sedes de gobierno.

Un vistazo a Venezuela o Nicaragua nos hace recordar que todavía no desaparecen los demagogos ni los populistas. Sin embargo, desde los años 1990 ha ido en ascendencia un nuevo tipo de líder –­moderado, intelectualmente humilde y propenso al gradualismo–. Este es el liderazgo que América Latina se merece de verdad.

Patricio Aylwin

Patricio Aylwin

Cuando conocí a Patricio Aylwin, se me entró la voz.

Corría 1991. Don Patricio era Presidente de la República y yo un joven asesor en el Ministerio de Hacienda. El ministro de la época, Alejandro Foxley, me encargó informar al Presidente de las conversaciones con México, país con el que negociábamos un acuerdo de libre comercio.

Camino a la reunión iba confiado; como miembro del equipo negociador chileno, conocía bien el asunto. Pero una vez que entramos al comedor presidencial, me invadieron los nervios. Estábamos en el palacio de La Moneda, y ese señor delgado que tenía al frente era el Presidente de la República. “Explícale al Presidente” dijo mi jefe, el ministro, y yo abrí la boca para hablar…. pero no salió sonido alguno. Otro intento… y con desesperación y tremenda vergüenza escuché como surgían de mi garganta unos ruidos incomprensibles.

El impasse político de Brasil

El impasse político de Brasil

SANTIAGO – Fue algo que los brasileños creían haber superado en política: un día, la presidenta en ejercicio nombra como ministro a un popular expresidente con el fin de evitar que sea procesado, y los comentaristas rápidamente llegan a la conclusión de que él está a cargo. Al día siguiente, un juez federal bloquea el nombramiento, en los tribunales se entablan demandas y contrademandas, millones de personas salen a las calles a protestar exigiendo la destitución de la presidenta, y nadie sabe con certeza quién está a cargo.

Brasil está enfrentando su peor crisis política desde que se restaurara la democracia en 1985. La Presidenta Dilma Rousseff ha hecho mucho por merecer un índice de aprobación bajo diez puntos. Hasta hace poco, parecía probable que se las iba a arreglar para finalizar su periodo presidencial de cuatro años, que termina el 2018, aunque esto obedeciera solamente a la renuencia de los partidos de oposición a hacerse cargo de rectificar la desastrosa situación económica que ha creado su gobierno. 

El renuente banquero central del mundo

El renuente banquero central del mundo

NUEVA YORK – Se supone que estamos en la era de los bancos centrales poderosos, dispuestos a esgrimir su potencia a nivel mundial. No obstante, el más poderoso de todos – la Reserva Federal de Estados Unidos [la Fed] – también es el banco central más reacio a reconocer su alcance global.

Al igual que todos los bancos centrales, la Fed, tiene un mandato local, el que se enfoca en la estabilidad de los precios y en el empleo a nivel nacional. Sin embargo, a diferencia de la mayor parte de los bancos centrales, la Fed tiene responsabilidades globales. Esta tensión constituye la raíz de algunos de los problemas más amenazantes que la economía mundial enfrenta hoy día.

Nueva luz sobre la desigualdad del ingreso

Nueva luz sobre la desigualdad del ingreso

ABU DHABI – Los discursos de los políticos sobre la desigualdad tienden a ser parcos en cuanto a hechos, pero expansivos en cuanto a propuestas ideológicas. Una explicación caritativa para la baja calidad del discurso público sobre la desigualdad del ingreso en las economías en desarrollo y emergentes, es que en ellas los datos acerca de la distribución del ingreso suelen ser escasos o dudosos. Sobre un tema de la importancia de éste, los debates por lo general generan más calor que luz.

Pero esto podría estar llegando a su fin a través de un nuevo conjunto de estudios. Liderado por Nora Lustig, profesora de economía especializada en América Latina, un equipo del “Commitment to Equity Institute” de la Universidad de Tulane ha desarrollado extensas bases de datos relacionados con el estado de la distribución del ingreso, y asimismo con los efectos de las políticas públicas relativas a dicha distribución. De importancia crucial es que las cifras son similares a través de un conjunto amplio de países de ingresos medios y bajos, y también concuerdan con los datos existentes en relación a países avanzados. Las conclusiones preliminares que están surgiendo de estos estudios van a iluminar los debates políticos – y probablemente desagradar a los ideólogos tanto de derecha como de izquierda.