Los mercados y la calidad de las escuelas

Los mercados y la calidad de las escuelas

SANTIAGO – Hoy día, las escuelas privadas están en gran expansión en todo el mundo, y especialmente en los países en desarrollo. Según The Economist, en 2010, en dicha parte del mundo existían alrededor de un millón de escuelas privadas. Este número ha ido en rápido aumento. Desde América Latina a África y al sur de Asia, las escuelas privadas están penetrando en comunidades – pobres, en su mayoría – en las que el Estado ha sido lento a la hora de proveer servicios.

Esta tendencia ha resultado ser polémica. La combinación de los mercados y la educación es blanco de tres críticas principales. La primera se enfoca en la justicia distributiva: si todo, incluso la educación, se encuentra en venta, quienes dispongan de más dinero adquirirán más. La desigualdad de conocimientos (y, por lo tanto, de ingresos) de una generación pasará a la próxima, quizás de forma ampliada.

El sistema previsional chileno en aprietos

El sistema previsional chileno en aprietos

SANTIAGO – Los sistemas previsionales de prestaciones definidas están bajo presión. Los cambios demográficos entrañan problemas para los llamados sistemas de reparto, en los cuales las cotizaciones que hacen los trabajadores actuales financian las pensiones. Y las tasas de interés extremadamente bajas crean problemas para los sistemas de capitalización, en los cuales el rendimiento de las inversiones previas paga las jubilaciones. Hace poco, el Financial Times se refirió a este asunto como “una crisis social y política que va en desarrollo”.

Las verdaderas raíces del populismo

Las verdaderas raíces del populismo

MONTEVIDEO – La globalización desbocada ha destruido empleos, ha causado el estancamiento de los ingresos de la clase media y ha profundizado la desigualdad de ingresos. Frente a esto, los votantes ventilan su ira volcándose hacia políticos populistas. Si no damos un paso que nos distancie de manera radical de las políticas económicas liberales, el populismo será imparable.

Esta narrativa es simple y cada vez más popular. También es totalmente equivocada.

¿Cien años de tranquilidad?

¿Cien años de tranquilidad?

SANTIAGO – Cien Años de Soledad, la gran novela de Gabriel García Márquez, se inicia cuando un coronel, quien “promovió treinta y dos levantamientos armados y los perdió todos”, enfrenta un pelotón de fusilamiento. El hecho sucede en la ficticia ciudad de Macondo, pero esto engaña a pocos lectores: la novela se trata de Colombia, país de origen de García Márquez.

La semana pasada, la guerra civil en Colombia – el último conflicto armado que restaba en América Latina – llegó formalmente a su fin. Con más de cincuenta años de duración, cobró veinticinco millones de vidas y desplazó a seis millones de personas. Parece difícil de creer, pero la paz ha retornado al fin.

Liberales a las barricadas

Liberales a las barricadas

SANTIAGO – Desde Austria, Francia y Estados Unidos, hasta Polonia, Las Filipinas y Perú, los populistas iliberales van en aumento. Algunos culpan a la globalización arrolladora, otros a la desigualdad de ingresos, y otros a elites desconectadas que simplemente no entienden.

Pero estas explicaciones –por muy plausibles que sean– dejan de lado el punto más importante. El problema no es simplemente económico, sino político. El mayor logro político de la humanidad es la democracia liberal. Sin embargo, en todas partes del mundo, los liberales demócratas son reacios a abogar por ella. No sorprende, entonces, que estén perdiendo la batalla por conquistar los corazones y las mentes de los ciudadanos.