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Reconstruir el centro político

Reconstruir el centro político

Andrés Velasco:”Ser de centro implica luchar por las ideas propias, no limitarse a sugerir matices -vocablo tan de moda- a proyectos de ley de matriz ideológica distinta a la del centro reformista. A punta de parches no se genera ni buena legislación ni mucho menos un proyecto político de largo alcance…”.

Un fantasma recorre Chile: el fantasma de la ausencia del centro político. A Chile le fue bien cuando al centro le fue bien. Así ocurrió en los años 30 y 40, cuando de la mano del Partido Radical surgió una nueva clase media y se construyeron los cimientos de un Estado de Bienestar en nuestro país. Ocurrió también en la década de los 60, cuando un nuevo centro de inspiración social cristiana llegó al poder con un impulso reformista y renovador. Y ocurrió, por supuesto, en 1990-2010, cuando la colaboración del centro y la izquierda renovada hizo posible década tras década de estabilidad y progreso.

Hoy el centro político está debilitado. Y las consecuencias para Chile están a la vista. En parte esa debilidad es resultado del nefasto sistema electoral legado por la dictadura, que impuso el marco único de la opción binaria. También engendró una dinámica electoral en que, al apostar cada coalición por asegurar un escaño, la disputa se daba por el voto duro de cada sector y no por el voto mayoritario de centro. El resultado fue un Congreso con ideas mucho más extremas y polarizadas que las del electorado nacional.

La peligrosa política del euro

La peligrosa política del euro

SANTIAGO – El jurado aún no decide si Grecia logrará evitar el default, permanecer en la eurozona y revertir la brutal contracción de su economía. Pero cualquier jurado justo ya se hubiera pronunciado sobre las consecuencias políticas de la moneda común: un fracaso total.

Por supuesto, la justificación del euro siempre fue de índole política y se dio en dos variedades: la burda y la elevada.

La justificación burda, rara vez discutida en forma directa por gente de buenos modales, era que los países de Europa meridional gastaban demasiado e imponían una carga tributaria muy baja, por lo que se endeudaban en exceso. Mientras pudieran financiar sus déficits emitiendo moneda y devaluándola de vez en cuando, no dejarían de ser imprudentes. Sólo la camisa de fuerza del euro y una política monetaria dirigida desde Frankfurt podrían hacerlos entrar en vereda.

Ésa era la teoría. En la práctica, el resultado fue exactamente lo opuesto. Tras que desapareciera el peligro de la devaluación, los diferenciales de las tasas de interés se desmoronaron, y con ellos el costo de los créditos. Los países europeos de menores ingresos se inundaron de dinero barato proveniente del exterior. En algunos – Grecia, Italia, Portugal – este dinero financió un gasto público insostenible. En otros – España e Irlanda – financió las ilusiones extravagantes de ciertas empresas inmobiliarias privadas. Las deudas se dispararon por doquier.

Meritocracia y democracia en la educación pública

Meritocracia y democracia en la educación pública

SANTIAGO – ¿De dónde provienen las elites latinoamericanas? Si nos guiamos por el realismo mágico, tendencia literaria que una vez fue de gran popularidad en Estados Unidos y Europa, pertenecen a una de las 14 familias (sí, 14 es el número que se repite) que desde la colonia son propietarias de toda la tierra arable – y de todo lo demás.

Pero la realidad es más compleja que la ficción. En la mayor parte de América Latina, las familias tradicionales hace mucho tiempo que aprendieron a compartir el poder político con una elite diferente: urbana, profesional, culta y egresada de los mejores liceos y universidades públicas de la región. En Chile, sin embargo, esto podría estar a punto de cambiar.

El Instituto Nacional es tan antiguo como la República de Chile. Es gratis, tiene un sistema de admisiones basado sólo en el mérito, y estudiantes de familias de clase media o de sectores populares componen la mayor parte de su alumnado.

En las pruebas de selección para la universidad que se realizaron el año pasado, veintidós alumnos del Instituto Nacional obtuvieron puntajes nacionales – muchos más que los nueve provenientes del segundo mejor plantel, un colegio privado y caro del Opus Dei. En el Instituto Nacional y en su par femenino, el Liceo 1, se han educado dieciocho presidentes chilenos, y cuatro de los últimos siete, entre ellos Michelle Bachelet.

Apostando por Ucrania

Apostando por Ucrania

KIEV – Hace un año, jóvenes ucranianos arriesgaban su vida en la Plaza de la Independencia de Kiev defendiendo un acuerdo que iba a acercar a su país a la Unión Europea. Ese levantamiento puso fin a un régimen corrupto y – después de elecciones libres y justas – llevó al poder al gobierno más reformista que haya tenido Ucrania en su historia.

Cabría suponer que el heroico compromiso de los ucranianos con los ideales democráticos de Europa iba a desatar una ola de apoyo por parte de Occidente a un país que lucha contra la agresión rusa y la inestabilidad económica. Pero no ha sido así. De hecho, a pesar de que durante la cumbre de 2014 los líderes europeos tomaron la valiente decisión de “mantener el rumbo” con las sanciones a Rusia, no se pronunciaron mayormente sobre la ayuda a Ucrania.

Donald Tusk, el ex primer ministro de Polonia que lideró su primera cumbre como Presidente del Consejo Europeo, está a favor de un mayor financiamiento para Ucrania. Pero, según lo informa el Financial Times, la voluntad de varios países europeos de reunir los fondos permanece “tibia en el mejor de los casos”.

Al enfrentar las crisis de la deuda en la zona euro, los líderes europeos una y otra vez han esquivado el problema, lo que ha provocado una recesión innecesariamente profunda y prolongada. Ahora están a punto de cometer el mismo error con Ucrania, con consecuencias que potencialmente serían aún más devastadoras.

Las dos Colombias

Las dos Colombias

BOGOTÁ – En Medellín, la segunda mayor ciudad de Colombia, uno puede escuchar una impresionante presentación hecha por la alcaldía sobre parques industriales emergentes y nuevas empresas tecnológicas. Acto seguido, un vistazo al teléfono inteligente revela que los guerrilleros acaban de secuestrar a un general del ejército, y que por eso se han congelado las negociaciones para poner fin a la larga guerra civil con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo guerrillero más antiguo de América Latina.

Colombia es el único país latinoamericano donde es posible asistir a seminarios dictados en universidades de nivel mundial, informarse sobre la proliferación de empresas multinacionales de origen local y charlar con autoridades de reconocida competencia, mientras a unos pocos kilómetros de distancia connacionales se enfrentan con machetes y bazucas. En este sentido, Colombia está constituida por dos naciones, las que llevan demasiado tiempo luchando entre sí.

Por una parte, existe la Colombia del rápido crecimiento económico y del auge de las inversiones extranjeras, de las ciudades modernizadas y de las políticas sociales innovadoras. Por la otra, está la Colombia del Coronel Aureliano Buendía, el personaje de Gabriel García Márquez, quien dio inicio a 17 guerras civiles – y fue derrotado en todas ellas.