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El sistema previsional chileno en aprietos

El sistema previsional chileno en aprietos

SANTIAGO – Los sistemas previsionales de prestaciones definidas están bajo presión. Los cambios demográficos entrañan problemas para los llamados sistemas de reparto, en los cuales las cotizaciones que hacen los trabajadores actuales financian las pensiones. Y las tasas de interés extremadamente bajas crean problemas para los sistemas de capitalización, en los cuales el rendimiento de las inversiones previas paga las jubilaciones. Hace poco, el Financial Times se refirió a este asunto como “una crisis social y política que va en desarrollo”.

Las verdaderas raíces del populismo

Las verdaderas raíces del populismo

MONTEVIDEO – La globalización desbocada ha destruido empleos, ha causado el estancamiento de los ingresos de la clase media y ha profundizado la desigualdad de ingresos. Frente a esto, los votantes ventilan su ira volcándose hacia políticos populistas. Si no damos un paso que nos distancie de manera radical de las políticas económicas liberales, el populismo será imparable.

Esta narrativa es simple y cada vez más popular. También es totalmente equivocada.

¿Cien años de tranquilidad?

¿Cien años de tranquilidad?

SANTIAGO – Cien Años de Soledad, la gran novela de Gabriel García Márquez, se inicia cuando un coronel, quien “promovió treinta y dos levantamientos armados y los perdió todos”, enfrenta un pelotón de fusilamiento. El hecho sucede en la ficticia ciudad de Macondo, pero esto engaña a pocos lectores: la novela se trata de Colombia, país de origen de García Márquez.

La semana pasada, la guerra civil en Colombia – el último conflicto armado que restaba en América Latina – llegó formalmente a su fin. Con más de cincuenta años de duración, cobró veinticinco millones de vidas y desplazó a seis millones de personas. Parece difícil de creer, pero la paz ha retornado al fin.

Líderes zorro de América Latina

Líderes zorro de América Latina

SANTIAGO – “Toda nación tiene los líderes que se merece”, sentenció el contrarrevolucionario francés Joseph de Maistre. Pero se equivocaba. Los países de América Latina no eran merecedores de los vociferantes demagogos ni de los generales puño-de-hierro que, hasta hace poco, solían ocupar sus sedes de gobierno.

Un vistazo a Venezuela o Nicaragua nos hace recordar que todavía no desaparecen los demagogos ni los populistas. Sin embargo, desde los años 1990 ha ido en ascendencia un nuevo tipo de líder –­moderado, intelectualmente humilde y propenso al gradualismo–. Este es el liderazgo que América Latina se merece de verdad.

Patricio Aylwin

Patricio Aylwin

Cuando conocí a Patricio Aylwin, se me entró la voz.

Corría 1991. Don Patricio era Presidente de la República y yo un joven asesor en el Ministerio de Hacienda. El ministro de la época, Alejandro Foxley, me encargó informar al Presidente de las conversaciones con México, país con el que negociábamos un acuerdo de libre comercio.

Camino a la reunión iba confiado; como miembro del equipo negociador chileno, conocía bien el asunto. Pero una vez que entramos al comedor presidencial, me invadieron los nervios. Estábamos en el palacio de La Moneda, y ese señor delgado que tenía al frente era el Presidente de la República. “Explícale al Presidente” dijo mi jefe, el ministro, y yo abrí la boca para hablar…. pero no salió sonido alguno. Otro intento… y con desesperación y tremenda vergüenza escuché como surgían de mi garganta unos ruidos incomprensibles.