Más allá de la cuota

Más allá de la cuota

Estamos en deuda con las mujeres por muchos motivos. Explorarlos nos llevarán a discusiones fundamentales que tenemos que dar como parte de un cambio integral imprescindible. Pero lo que hoy me preocupa no son esas discusiones, sino una dimensión más práctica del mismo problema. Cómo nos ponemos al día con esa deuda. Cómo abrimos los círculos cerrados reservados solo para los hombres, para que las mujeres ocupen el lugar que merecen. Conseguir ese cambio no será fácil; no se borrarán siglos de un plumazo; pero se puede, y hay que empujar para que ocurra. Como este esfuerzo hay que darlo en todos los frentes y cada vez sea posible, cuando me invitaron a ser embajador de la fundación “Hay Mujeres” acepté encantado.

Por qué la recuperación económica no derrotará al populismo

Por qué la recuperación económica no derrotará al populismo

SANTIAGO – Los mercados, al igual que los expertos que esta semana se reúnen en Davos, están optimistas: la economía mundial va en pleno camino hacia una recuperación equilibrada y tal vez sostenida. Dada la mejoría en la economía ¿ocurrirá lo mismo en política?

La respuesta es sí para quienes consideran que el auge del populismo en el mundo es una repercusión de la crisis financiera global. A medida que disminuye el desempleo y los ingresos de la clase media comienzan a aumentar, la tentación populista se debilitará, o así lo esperan.

Si solo fuera así de simple.

¿Por qué Latinoamérica se ha alejado de la izquierda?

¿Por qué Latinoamérica se ha alejado de la izquierda?

SANTIAGO – En las elecciones del pasado noviembre en Chile, dominó la idea del voto antisistema. Una nueva coalición populista de izquierda, que sigue el modelo del partido español Podemos, recibió un quinto de los votos. Muchas figuras de renombre, entre ellas el presidente del Senado, perdieron sus escaños en el Congreso. Los expertos se apresuraron a describir un marcado giro hacia la izquierda.
Sin embargo, en la segunda vuelta de la elección presidencial, realizada el 17 de diciembre, los chilenos nuevamente enviaron a La Moneda (el palacio presidencial) a Sebastián Piñera, un expresidente billonario y niño símbolo del establishment conservador del país. ¿Cómo fue posible esto? Y ¿qué revela esta paradoja acerca del estado de la política en Chile y en la región?

Navegar sin viento

Navegar sin viento

Después de las elecciones, a todos nos llaman nuevos desafíos. Algunos, los ganadores, se preparan a enfrentar un nuevo gobierno. Otros tenemos que repensar lo viejo, abrir las ventanas, dejar entrar el aire y dar bienvenida a lo nuevo.

Como parte de ese recambio, algunas ideas se me vienen a la cabeza.

Lo primero es que al centro (en realidad los centros —socialdemócrata, socialcristiano, liberal) le fue mal en esta elección. De eso no cabe duda. Quienes habíamos zarpado con las velas abiertas hinchadas de buenas intenciones y buscábamos crear un proyecto de desarrollo moderno para el país, encontramos un tremendo escollo que, esta vez al menos, no supimos remontar.

Ahí seguimos: un grupo que se apoya espalda con espalda para tomar firmemente del timón. Afectados desde luego por la derrota, pero con el deseo intacto de avanzar y encontrar puerto.

¿Qué pasó? ¿Por qué le fue mal al centro político chileno?

Campaña presidencial: por suerte llega a su fin

Lo mejor del gélido invierno de Nueva Inglaterra, dijo Emerson, es que llega a su fin. Lo mismo podemos afirmar los chilenos sobre la segunda vuelta presidencial.

Ha sido una campaña pobre en ideas y rica en ofertas. Enfrentados a la monumental tarea de llevar a la urna a los desencantados, ambos candidatos malentendieron el desafío. Un ciudadano escéptico que siente que por décadas la clase política le vendió una pomada, no cambia de parecer si le ofrecen un tubo más del mismo producto.

Tampoco se vende al mejor postor.