De Argentina con amor

De Argentina con amor

Dicen que el Presidente Sebastián Piñera es un hombre afortunado. Esa fortuna se aprecia —entre otras cosas— en el gobierno argentino con que le tocó convivir. El de Buenos Aires es un gobierno serio, con ministros y funcionarios de primera calidad técnica. Un gran contraste con el régimen kirchnerista que gobernaba argentina en los años que fui Ministro de Hacienda. Entonces nos tocó sufrir cambios unilaterales de contratos, impuestos ilegales y un corte casi total del gas que entonces usábamos para producir electricidad y calentar nuestras casas. Vaya que han cambiado las cosas desde entonces.

En la integración con Argentina hay un potencial enorme. Hace literalmente dos siglos que venimos hablando de eso y no ha pasado mucho, pero puede que haya llegado el momento de avanzar. Partiendo por infraestructura binacional para cruzar la cordillera. Juntos sumamos más de 60 millones de personas y un producto total de cerca de un trillón (un millón de millones) de dólares, pero no tenemos ni un solo camino de alto estándar que esté abierto con certeza los 365 días del año.

¿Regresa el populismo a América Latina?

¿Regresa el populismo a América Latina?

SANTIAGO – Hasta hace poco, parecía que América Latina había eludido el enorme tiburón blanco del populismo, justo cuando América del Norte y Europa se lanzaban al mar haciendo la vista gorda. Sí, el régimen chavista de Nicolás Maduro continúa encarcelando ciudadanos y destruyendo la economía de Venezuela; y Evo Morales en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua siguen cambiando las reglas del juego para poder ser reelegidos indefinidamente. Pero la derrota electoral del peronismo kirchnerista pareció marcar un giro en Argentina. Lo mismo hizo la destitución de Dilma Rousseff en Brasil, y el reemplazo de sus fallidas políticas económicas por un enfoque que reconoce que la deuda fiscal y los déficits no pueden continuar aumentando para siempre.

El tono de la política en la región también daba la impresión de estar cambiando para mejor. Las estridentes acusaciones que convierten en enemigos a todos los adversarios políticos parecían estar cediendo paso a la conciliación y la negociación, lo que, por ejemplo, se reflejó en los importantes aunque efímeros acuerdos que permitieron reformas económicas en México al principio de la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Bueno, justo cuando se pensaba que era seguro volver a lanzarse al mar…

¿Exuberancia irracional racional?

SANTIAGO – El momento fue exquisitamente irónico: los mercados bursátiles alcanzaron su punto más alto -y una semana más tarde comenzaron a desplomarse- en el preciso instante en que los expertos se retiraban de la reunión del Foro Económico Mundial de este año en Davos, habiendo llegado a la conclusión de que la economía global experimentaba un repunte estable. En las semanas transcurridas desde entonces, los expertos se han dividido en dos bandos.

Algunos, entre ellos el nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, creen que los fundamentos económicos son sólidos y que lo que sucedió en los mercados bursátiles a comienzos de febrero no fue más que un traspié pasajero. Según esta visión, no hay nada que impida que los bancos centrales importantes lleven a cabo una “normalización hermosa” (es decir, gradual e indolora) de la política monetaria.

Más allá de la cuota

Más allá de la cuota

Estamos en deuda con las mujeres por muchos motivos. Explorarlos nos llevarán a discusiones fundamentales que tenemos que dar como parte de un cambio integral imprescindible. Pero lo que hoy me preocupa no son esas discusiones, sino una dimensión más práctica del mismo problema. Cómo nos ponemos al día con esa deuda. Cómo abrimos los círculos cerrados reservados solo para los hombres, para que las mujeres ocupen el lugar que merecen. Conseguir ese cambio no será fácil; no se borrarán siglos de un plumazo; pero se puede, y hay que empujar para que ocurra. Como este esfuerzo hay que darlo en todos los frentes y cada vez sea posible, cuando me invitaron a ser embajador de la fundación “Hay Mujeres” acepté encantado.

Por qué la recuperación económica no derrotará al populismo

Por qué la recuperación económica no derrotará al populismo

SANTIAGO – Los mercados, al igual que los expertos que esta semana se reúnen en Davos, están optimistas: la economía mundial va en pleno camino hacia una recuperación equilibrada y tal vez sostenida. Dada la mejoría en la economía ¿ocurrirá lo mismo en política?

La respuesta es sí para quienes consideran que el auge del populismo en el mundo es una repercusión de la crisis financiera global. A medida que disminuye el desempleo y los ingresos de la clase media comienzan a aumentar, la tentación populista se debilitará, o así lo esperan.

Si solo fuera así de simple.