Consolidación de los logros de América Latina

Consolidación de los logros de América Latina

SANTIAGO – Cuando se produjo el fallido golpe en Turquía el año pasado, le escribí a un amigo de esa nación para expresarle mi preocupación. Lo que contestó me dejó pensando. “Tienes mucha suerte de estar en América Latina, aunque a veces no lo parezca”, concluyó luego de hacer una sombría reseña de lo sucedido en su país.

Nosotros, los latinoamericanos, tenemos tendencia a quejarnos. Nos inquieta pensar que la suerte de otros puede ser peor que la nuestra. Sin embargo, si un latinoamericano examina el mundo de hoy de manera objetiva, podrá ver fácilmente por qué muchos nos considerarían afortunados.

Ocupar el centro

Ocupar el centro

SANTIAGO – A la prensa internacional le ha resultado difícil etiquetar las posturas políticas de Emanuel Macron, el ganador de la primera ronda en las elecciones presidenciales de Francia. Algunos lo han llamado liberal y otros moderado, pero la mayoría finalmente se decidió por de centro.

Esta opción es comprensible, pero no deja de tener sus problemas. Sugiere un mero punto medio, como si las ideas de centro fueran solo una combinación de la derecha y de la izquierda. En realidad, los movimientos políticos de centro que han tenido éxito forman parte de lo que el sociólogo Anthony Giddens llama el centroradical: tienen una ideología clara e ideas propias.

¿Es posible que una contracción fiscal estimule el crecimiento?

¿Es posible que una contracción fiscal estimule el crecimiento?

SANTIAGO – La reciente experiencia europea sugiere que una contracción fiscal no puede ser expansiva. Cuando se la aplicó en Grecia, el gasto fiscal cayó, los impuestos aumentaron, y la producción colapsó. Lo mismo sucedió, de manera menos dramática, en otras naciones del continente. Los austerianos, como los llama el Nobel en economía Paul Krugman, perdieron la discusión.

Sin embargo, las lecciones de Occidente no se aplican necesariamente al resto del mundo.

Más competencia y legitimidad: una propuesta distinta para las pensiones

Más competencia y legitimidad: una propuesta distinta para las pensiones

En Chile se ha vuelto lugar común afirmar que no basta con las soluciones economicistas a los problemas sociales. Es cierto que en democracia, la política debe gobernar a la economía. Pero esto no implica que toda solución política sea buena. La buena política ha generado libertad, progreso y prosperidad; la mala política ha producido dictaduras y pobreza.

Una buena política resuelve un problema económico respetando una restricción política; una mala política resuelve un incordio político agravando o dejando igual ese problema económico. Visto así, crear un ente estatal para administrar la nueva cotización previsional (el famoso 5%), como propone la Presidenta Michelle Bachelet, es una mala política.

Infartos ideológicos

Infartos ideológicos

SANTIAGO – El proyecto de ley de salud impulsado por Donald Trump –llamado “Ryancare”, por el Presidente de la Cámara, Paul Ryan– hubiera dejado sin cobertura a 24 millones de estadounidenses, de acuerdo a las cifras de la Oficina de Presupuestos del Congreso de Estados Unidos. Pero esta no fue la razón por la cual lo rechazaron los republicanos más conservadores. A pesar de que hubiera significado un triunfo político para Trump y para su propio partido, los conservadores se negaron a apoyar el proyecto porque era insuficiente para desmantelar la Ley de Salud Asequible de Obama (“Obamacare”), que tanto odian.